Trayectoria y Vocación

Sobre Silvana Arriagada Sánchez

Silvana Arriagada Sánchez es abogada, titulada por la Universidad San Sebastián, sede Patagonia, en Puerto Montt, y miembro del Colegio de Abogados de Puerto Montt A.G. Su ejercicio profesional está dedicado de manera exclusiva al Derecho de Familia, una decisión que responde tanto a vocación como a convicción: es el área donde el trabajo jurídico toca de forma más directa la vida de las personas.

Nacida en Coyhaique y formada en la zona sur del país —cursó su enseñanza media en el Colegio San Miguel de Calbuco—, Silvana conoce de cerca la realidad de las familias de la Región de Los Lagos y de la Patagonia. Ese arraigo territorial no es un dato biográfico menor: entender el contexto de cada comuna, sus tiempos y su forma de vida, es parte de cómo aborda cada caso.

Su trayectoria incluye una experiencia poco común entre quienes ejercen en la zona: haber trabajado dentro del propio sistema judicial. En 2014 se desempeñó en el Juzgado de Letras y Garantía de Calbuco, donde conoció de primera fuente cómo se tramitan, ordenan y resuelven las causas de familia. Posteriormente, como asesora jurídica en la Oficina de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (OPD) de Calbuco, intervino en materias de vulneración de derechos, consolidando un enfoque centrado en el interés superior del niño que hoy guía su práctica. Esa perspectiva —haber visto el proceso desde dentro— le permite anticipar el curso de un procedimiento en lugar de reaccionar a él.

Desde 2022 ejerce en Puerto Montt, colaborando en el estudio jurídico J.J. Pérez y Asociados en el área de litigios con énfasis en familia, y atendiendo a clientes de toda la Región de Los Lagos. Su labor abarca divorcios, pensión de alimentos, cuidado personal, régimen de relación directa y regular, violencia intrafamiliar, compensación económica, filiación y mediación familiar.

Silvana es, además, madre de tres hijos. Compatibilizar la exigencia de su carrera con la vida familiar no es para ella una tensión, sino una fuente de sentido: conoce en carne propia lo que significa cuidar de una familia, y esa experiencia informa la forma en que acompaña a quienes atraviesan un conflicto. Su convicción es simple y la sostiene en cada causa: detrás de cada expediente hay personas que merecen ser escuchadas antes que tratadas como un número, y ayudarlas a resolver su situación —con rigor técnico y cercanía humana— es lo que da propósito a su trabajo.

Silvana Arriagada Sánchez, abogada de familia en Puerto Montt